Legalize It!
Estamos en pañales.
Ayer me topé con esto en Youtube. Uno de los candidatos presidenciales del país (supuestamente) antidrogas por excelencia, Barack Obama admitió abiertamente que había inhalado cocaína en repetidas ocasiones durante su juventud. En el mismo video otros célebres personajes de la historia de la humanidad como Bill Clinton y Ronald "hago política peor que como actúo" Reagan admitieron haber fumado mariguana en algún punto de su vida. (Por supuesto, a nadie le gustó.)

Recuerdo cuando en la atropellada carrera presidencial del 2006, Paty Mercado expresó su gusto por la mota. Inclusive, dentro de sus propuestas como candidato se encontraba la de la legalización de la mariguana. ¿Se imaginan lo distinto que sería el país si la Mercado hubiera llegado a la silla? De entrada, la primera mujer presidente en un país de machos. Una mujer y además pacheca. ¿Suena liberal? ¡Suena descabellado! Millones estarían a disgusto... comenzando por los que están ahora en el poder.
Ahora piénsenlo en comparación a como estamos ahora. Un país en guerra, en donde día a día revisamos las noticias para enterarnos de decenas de muertos que se convierten en cifras. Hasta eso se ha vuelto parte del tedio, un tedio -por cierto- bastante redituable para ciertas personas. ¿En realidad quieren que se termine el narcotráfico? Es obvio que junto con las remesas, el negocio de la droga es de lo que más dinero le deja al país. Además de que activa y fomenta en otras latitudes esa economía bélica de la que los Estados Unidos depende desde hace muchos años.
Échenle un ojo a éstas gráficas.
La respuesta a muchos de los problemas en el mundo es la legalización.
Legalización estratégica, inteligente... no barbárica (como la "guerra contra el narco"). ¿Por qué una pastilla que causa más daños a la salud si no es administrada correctamente es legal? ¿Por qué funciona tan bien el sistema de fármacos en el mundo? Las medicinas también son drogas... muchas veces más peligrosas que la mariguana.
Pero cuando Patricia Mercado y su partido político (no le crean a ningún político) insinuó la posible legalización, todos se le fueron a la yugular. ¿Es que en realidad queremos un sistema que promueve las armas y la guerra con la hipócrita excusa de la protección de la salud?
Estamos todavía en pañales.
PD. Encontré esto ayer. A más de uno le puede interesar.










