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Literatura Revolucionaria

Por Congelada de Uva | Comentarios (5) | Publicado en Sexo en Junio 25, 2008 a las 09:33 PM

Aunque no puedo dejar de mencionar al Marqués de Sade, en este escrito voy a centrarme en otro gran maestro: Georges Bataille

Dos de sus libros me revolucionaron.

La Historia del Ojo y Madame Edwarda

Si vas a leer estas dos novelas, sigue leyendo, sino no tienes mi permiso. Congelada.

Veamos algo del pensamiento de Bataille:

A muchos el universo les parece honrado; las gentes honestas tienen los ojos castrados. Por eso temen la obscenidad. No sienten ninguna angustia cuando oyen el grito del gallo ni cuando se pasean bajo un cielo estrellado. Cuando se entregan "a los placeres de la carne", lo hacen a condición de que sean insípidos.

Pero ya desde entonces no me cabía la menor duda: no amaba lo que se llama "los placeres de la carne" porque en general son siempre sosos; sólo amaba aquello que se califica de "sucio". No me satisfacía tampoco el libertinaje habitual, porque ensucia sólo el desenfreno y deja intacto, de una manera u otra, algo muy elevado o perfectamente puro. El libertinaje que yo conozco mancha no sólo mi cuerpo y mi pensamiento, sino todo lo que es posible concebir, es decir, el gran universo estrellado que juega apenas el papel de decorado. *

El erotismo nos enfrenta a la problemática humana por excelencia, a una discordancia que no se resuelve, porque resolverla sería cancelar lo que anima la vida.
Nunca, humanamente, aparece la prohibición sin una revelación del placer, ni nunca surge un placer sin el sentimiento de lo prohibido.

En Madame Edwarda: Jamás vi mujer más bella ni más desnuda.
Y puesto que, en la muerte, al mismo tiempo que el ser nos es dado, nos es quitado, debemos buscarlo en el sentimiento de la muerte, en esos trances intolerables en los que nos parece que morimos, porque el ser ya no está en nosotros más que como exceso, cuando coinciden la plenitud del horror y la del gozo.

El erotismo es el problema por antonomasia. En tanto que es un animal erótico, el hombre es para sí mismo un problema. El erotismo es nuestra parte problemática.
La pasión de los amantes, lleva consigo un desorden violento que revela la significación plena del éxtasis del deseo.

"El punto de encuentro de los amantes es el delirio de desgarrar y ser desgarrado. Ninguna comunicación es más violenta".

- Georges Bataille -

Los dejo con algo de Madame Edwarda.

En medio de un enjambre de muchachas, desnuda Madame Edwarda sacaba la lengua. Ella era, para mi gusto, encantadora. La elegí: ella se sentó cerca de mí. Apenas tuve tiempo de responder al mozo: tomé a Edwarda que se abandonó: nuestras bocas se juntaron en un beso enfermo. La sala estaba abarrotada de hombres y de mujeres y tal fue el desierto donde el juego se prolongó. Un instante su mano se deslizó, y yo me quebré de pronto como un vidrio, y temblé en mis pantalones; sentí a Madame Edwarda, de quien mis manos contenían las nalgas, ella misma al mismo tiempo desgarrada; y en sus ojos más grandes, dados vueltas, el terror, en su garganta un largo estrangulamiento. Me acordé que había deseado ser infame o, más bien, que hubiera sido necesario, de toda fuerza, que eso ocurriera. Adivinaba risas a través del tumulto de las voces, las luces, el humo. Pero nada contaba ya. Apreté a Edwarda en mis brazos, ella me sonrió: enseguida, transido, volví a sentir en mí un nuevo choque, una suerte de silencio cayó sobre mí de lo alto y me heló. Era elevado en un vuelo de ángeles, que no tenían cuerpos ni cabezas, hechos de deslizamientos de alas, pero era simple: me volví desgraciado y me sentí abandonado como lo estás en presencia de Dios. Era peor y más loco que la embriaguez. Y ante todo sentí una tristeza ante la idea de que esta grandeza, que caía sobre mí, me robaba los placeres que yo contaba con Edwarda. Me encontré absurdo: Edwarda y yo habíamos cambiado dos palabras. Experimenté un instante de gran malestar. No hubiera podido decir nada de mi estado: ¡en el tumulto y las luces, la noche caía sobre mí! Quise atropellar la mesa, tirarlo todo: la mesa estaba empotrada, fijada en el suelo. Un hombre no pudo soportar nada más cómico. Todo había desaparecido, la sala y Madame Edwarda. Sólo la noche... La segundona tomó mi dinero, me levanté y seguí a Madame Edwarda cuya desnudez tranquila atravesó la sala. Pero el simple pasaje de en medio de las mesas abarrotadas de muchachas y clientes, ese rito grosero de la "dama que sube", seguida por el hombre que le hará el amor, no fue en ese momento para mi más que una alucinante solemnidad: los talones de Madame Edwarda sobre el suelo embaldosado, el contoneo de ese largo cuerpo obsceno, el acre olor de mujer que goza, humeando para mí, de ese cuerpo blanco... madame Edwarda iba delante de mí... en nubes. La indiferencia tumultuosa de la sala a su felicidad, a la gravedad mesurada de sus pasos, era consagración real y fiesta florida: la muerte misma era de la fiesta, en eso de que la desnudez del burdel llama al cuchillo del carnicero. "

Madame Edwarda, 1937


¡Es tardísimo, apúrate!

Por Congelada de Uva | Comentarios (30) | Publicado en Sexo en Junio 23, 2008 a las 08:32 AM

Díganme porqué en el arte del cojín hombre-mujer, antes de eyacular dentro o fuera de una vagina, un hombre puede olvidarse del mundo entero, no tener la menor prisa, ser dulce y paciente y... en cuanto le sale la última gota de semen, ¡puf! ... Tiene prisa, debe irse, está cansado y cualquier otra cosa le es más importante que disfrutar un rato las caricias postcojín.

Ayer, justamente le platicaba a un amigo sobre este texto y me dijo que por qué no titulaba mi escrito: "Apúrate, es tardísimo, mi esposa me espera, ¡Ah! ¿Olvidé decirte que soy casado?"

Recuerdo cuando era adolescente, comencé a coger a los 13 años más o menos, y veía a los chavos súper interesados en mí, iban a mi casa y me llevaban a la disco, recibí varios arreglos florales y uno que otro ridículo muñeco de peluche. Entonces, llegaba la oportunidad de coger. Ahí estaban, dándole duro al colchón, haciendo maravillas, besos, caricias, chupadas, arremetidas, de un lado, de otro, en esta posición u otra u otra más; total que aquello era una fiesta de juegos pirotécnicos; pero siempre, bueno CASI SIEMPRE, justo al venirse: ALGO LES URGIA HACER y debían IRSE RAPIDO. Recuerdo como me deprimía. Comenzaba a tratar de encontrar MI FALLA. ¿Dónde la había cagado? ¿Qué había dicho o qué NO había dicho? ¿Qué había hecho o qué NO había hecho?

Tener que apurarme a vestir, dejar de tomar o comer algo que había esperado mientras cogíamos porque YA NO HABÍA TIEMPO, era, es y será siempre de la verga y no precisamente de la parada.

Tal vez esto sólo me pasa a mí. Pero si alguien más ha sufrido estos adioses en chinga o los ha dado, respóndanme ¿Por qué? Esta vez necesito de su apoyo, no de su polla.

Este prematuro adiós de muchos hombres después de coger, no invalida toda la maravillosa experiencia que fue degustar juntos un palenque y todo a su alrededor, pero siento que es como si en lugar de una cereza que adornara el pastel, hubiera una bolita de caca. ¿Me explico? El pastel puede ser una delicia y ¡vaya que si lo ha sido! No me arrepiento de los múltiples pasteles saboreados, es más soy una golosa. Con el colmillo que me ha dado este gusto por la pastelería, lo que ahora les digo a aquellos hombres que empiezan con el cuento de "APÚRATE..." es: Bueno, okey, ya sé que justo después de eyacular, he perdido por el momento todos los atributos que te hacían desearme escasos minutos atrás, pero ahora espérate y aguanta, carajo.

Esa prisa no necesariamente es sinónimo de que no me vaya a buscar nuevamente o yo a él. De hecho hasta podremos volver a coger y podremos disfrutarnos nuevamente, pero... ¡ay, ay ay! el famoso PERO... ¿Volverán las prisas y los deberes pospuestos? No dudo que realmente tenga prisa y haya extralimitado su tiempo y tenga muchos compromisos. Lo que jode es que mientras cogíamos, todo eso había desaparecido y después de la ansiada aventada de mecos, no pueda esperar ni un minuto para que una pueda retocarse los labios y salga a ligarse a otro cabrón para ver si este no se viene y te dice: "Apúrate, mamacita que llevo prisa".

La Conquista Del Chocho mis Valientes

Por Congelada de Uva | Comentarios (24) | Publicado en Sexo en Junio 15, 2008 a las 11:02 PM

Presentarte abiertamente sexual, sensual, no invalida que puedas ser una buena mujer, ¿o sí? Mostrarte como eres. Con lo bueno y malo y dejar de jugar al juego del yo no fui, con el prospecto en turno, pareciera ser riesgoso. ¿Por qué ahuyenta entregarse sin patrañas, sin escondrijos metafóricos? ¿Por qué cohíbe y asusta compartir con la hembra deseosa, como cualquiera, la demanda clara de coger? ¿Por qué se rompe el encanto de quien abiertamente te abre sus piernas?...

Seguir camuflado, agazapado en el escondite para que no se esfume el cortejador, el buscador insaciable en su travesía por la conquista del tan sobado chocho.

Varón conquistador reprimido al que conquistas.

Sé del placer de la persecución tras lo deseado, pero ya conquistado, ¡Las mil caras por descubrir! ¿O qué?, se trata de no aflojar el chocho y traer enculado al cabrón... ¿Con qué objeto? Para que corra tras mis nalgas que, brincarían de gusto al sentir su vientre mientras me penetra. ¿Será que al coger pierdes candor, dejas de ser mujer digna y respetable, pierdes las "virtudes femeninas" automáticamente?

Atemorizante el cambio de roles en el asedio.

¡Hombres! ¿Por qué tanto pedo si de lo que se trata es de saborear juntos las ricuras del placer?

¡Mujer, es que tú te coges a los hombres! Mira, yo cojo y pene no tengo y pena menos.

¿O quién coños debe cogerse a quién?

No demostrar. Detener el impulso para mantener... ¿Qué? El deseo por el chocho. A ver, aquí tienes el chocho, cáchalo, ¿y luego?... la pasión, la cachondería, los experimentos, la búsqueda... Todo anulado por haber entregado el tesorito.

Demostraste que eras capaz de ensartarte a esa nalguita ¿no? ¡Buuuuuuuuuuu!
A mantenerte huidiza para perpetrar la escena que finalizará cuando llegue a sacarte el tan esperado -"bueno, llégale..." ¡A la verga!, y a la verga en todas sus acepciones, porque a mí, sí me gusta la verga y bien parada, como a todas, bueno a casi todas -muy respetables las inclinaciones de cada quien. ¿Qué razón tan irracional nos empuja a esconder nuestros instintos? ¿Recatada? ¡Recatada mis huevos!

Minúscula rendija que se abre y te abre un sinfín de expectativas, de lujuriosos encantos. Y a darle rienda suelta hasta donde el deseo se te estire.

A qué tanto rollo sobre amores inexistentes, ternuras difícilmente experimentadas, a dónde los falsos te amo y te extraño: ¡Al chile la razón del encuentro! ¡Adelante el destape fortuito, que no necesita de maña o artimaña!

¿O que?, de a tiro serás puta... ¡Te gusta coger!, ¿no?

Te dejo seducirme mientras yo me hago pendeja y te digo que no. ¿Y mi calentura? ¿Y mi empapado calzón?

Quisieran gritar

- "¡Órale mi rey, éntrele con ganas!"

Y finalmente, ya me la cogí. Puta, qué chingón. ¿Como de a qué se te antoja? Medalla al mérito, las llaves de la ciudad, copa de la victoria futbolera con sus columnas de mármol y la chingada, porras y aplausos ¡Estrellita en la frente, carita feliz!... pues cuál chingonería, ¿que me la metisteS? ¡GUAU!... ¿Y eso?

Porque eso sí, faje con dedo, lengüetazo, apachurrón, repegada, removida, venida y todo el menjurje, no cuenta, no vale, es sólo de calis. Vale hasta que está dentro el instrumento y si bien te va, cuatro que cinco movimientos de pelvis acompasados, eyaculación precoz y el ronquido final que remata así el triunfo de la reata.

¿Que pensará el muy pendejo?

- ¡Ya chingué!

Sus centelleantes ojitos entreabiertos imaginándose el futuro entre los cuates:

-"...esa panocha ya fue mííííía."

E imagina que le crece el pito otros cinco centímetros viento en popa.

¡Pinche pedo alrededor de un hoyito, carajo!

Mandato divino, biológico, necesario, saludable, relajante, ahuyentador de infartos y
crisis nerviosas, rico, sabroso, mmm...

Como buenos complicados a implicarle madre y media al coito puro y llano:

- "Aquí tus obligaciones, acá mis derechos. A asumir el rol con el que te distingo, y a no salirse del guacal."

- "Dile que no estoy para que se clave." ¿Se clave qué o por dónde? ¿Quién dijo que para coger rico hay que clavarse? Hay que clavársela, digo. La relación se sublima si se da, pero si el rollo es follar, pues... adelante como un elefante.

¡Busca, corre, insiste, no claudiques y el sobado chocho ganarás, triunfante irás, sin cogértela ya más!

¡Hey, tú!, o, tú. ¡Sí! No te muevas: moñito rojo en la punta de la pinga, diploma amarrado de los pelos largos de los testículos, birrete, toga con orificio correspondiente y sonrisa de patético triunfador.

¡Así!, no se me mueva: ¡clic!

Fantasía Sexual

Por Congelada de Uva | Comentarios (14) | Publicado en Sexo en Junio 9, 2008 a las 10:05 AM


Para hablar de mi fantasía sexual debo remitirme a más allá de mi nacimiento, quizá hasta de mi concepción.

Las primeras palabras que pronuncié al nacer fueron: "Cuñaaa ¿por qué no soy fresa?" Tuve que resignarme a mi condición de torcidita. De bebé guardaba sonajas, juguetes y biberones en mi vagina que siniestramente no se conformaba con nada. Me encantaba sentarme en las pelotas hundiéndolas por mi anito. De más crecidita me cogí a todos mis compañeritos del kínder y a los maestr@s. Más que menos así ha sido mi vida.

Realmente hubiera querido nacer siendo fresa; crecer y seguir siendo fresa. Haber nacido en un condado western viendo pasar las bolas de ramas secas rodando por las calles de tierra, movidas por el fuerte viento que arrastra el polvo. Vestir a la usanza de colonizadora de Oklahoma.

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Caminar levantándome los largos faldones dejando apenas ver mis botines polvorientos. Atravesar la calle tras el paso de una carreta hasta la oficina del sheriff,

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pasar por los bares y bajar la mirada ante las sonrisas grotescas de las cortesanas de labios pintados de rojo y lunares negros, de indecentes escotes.

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Voy caminando por una calle solitaria de regreso al rancho y de repente, de la nada, aparece tras de mí galopando, un vaquero matón pistolero con espuelas y paliacate rojo amarrado en el cuello.

Polvoriento, sudoroso, con la barba apenas crecida. Lleva puesto un sombrero negro con las tiritas de cuero para amarrarlo colgando bajo la barbilla. Se me adelanta, da la vuelta al caballo que relincha sobre sus patas traseras frente a mí que me cubro la boca horrorizada.

Baja del caballo y con paso firme se me acerca. Quedo inmovilizada por el pavor que tengo a los hombres (ningún hombre me ha tocado aún, tengo 21 años). Me acorrala contra una pared. Estoy petrificada. Se baja la bragueta, se saca la verga erecta, me penetra. Se mueve dentro de mí muy rápido. Se detiene de mis rubios cabellos largos y rizados. En menos de un minuto eyacula dentro de mí. Emite un ruido gutural echando la cabeza hacia atrás y clavándome profundamente. Respira. Da un paso hacia atrás, sacude su verga y escupe un gargajo. Yo estoy como flotando; en éxtasis. Siento como el semen se resbala suavemente por mis muslos. Estoy sonriendo. El vaquero desconocido abrocha el cinturón con hebilla de calavera y se acomoda el sombrero. Se acerca y descubre mi rostro sudoroso, separando mis cabellos revueltos. Me besa en la boca con frenesí. Me retira de golpe con un jalón de pelo y me mira profundo acercándome los labios.

- I will be back - me dice con voz grave dejándome caer al suelo.

Llorando y tratando de alcanzarlo con mi brazo extendido y la mano abierta, lo veo desaparecer tras el polvo que produce su galope.

Sobre la imagen Roll de créditos

Blaki y NIeve

Por Congelada de Uva | Comentarios (27) | Publicado en Sexo en Junio 2, 2008 a las 08:33 AM

Un día normal como cualquiera nos metimos los tres a mi recamara a coger. Cada uno sabía cómo desplegar placer por doquier. De pronto Nieve le mordió la oreja a Blaki y lo que hubiera sido una rica cogida como siempre, se convirtió en la peor pelea de perros que he presenciado en toda mi vida.

Como era ya costumbre me acomodé la cola de Blaki en mi orificio vaginal, jalé la cuerda que abre la puerta hacia el jardín donde guardo a las gallinas para que, por ser Blaki perro de caza, adoptara la posición de "en guardia". Tras la tela de alambre la gallinas cacaraqueabas sin poder salir. Nieve le ladraba y Blaki se mantenía sobre una pata delantera y otra trasera con la cola como marro.

Nieve mi perrita de pelo blanquísimo se trepó veloz hasta caer en mis brazos y empezar a lamerme toda. Me mordía los pezones y los jalaba como a zapato viejo, tenía la manía de babearme el cuello y la cara, jalonearme los cabellos y meter su lengüita por mis orejas. Después de un rato de divertirme con Nieve, Blaki olvidaba su presa y corría a mi llamado cuando me tiraba a horcajadas sobre la cama, me abría las nalgas, le mostraba mi culo, y dándome de nalgadas le ordenaba:

Arriba mi cachorro!"

Se montaba en mi espalda y me penetraba con su miembro rosado. ¡Qué rápido se mueven los perros y no se cansan!

Nunca habían tenido dificultades Blaki y Nieve, se conocían desde cachorros, comían del mismo plato, dormían conmigo, y cuando cogíamos, cada uno se dedicaba a picar, lamer, morder u olfatear sus recovecos preferidos, que eran los míos. No se que pasó aquel día... igual fue porque se me olvidó darle a Nieve su leche tibia y se sintió. Fue extrañó que cuando eché mi pedazo de caca que siempre me sacaba Blaki moviéndose tan rápido, no se lo quisiera comer a pesar de que se lo di en la boquita y me lamí los dedos untados para que se animara. Nunca había despreciado mi caca, todo lo contrario; la olfateaba, la mordisqueaba y me lamía embarrándome todo el cuerpo para que Blaki me limpiara con sus lengüetazos y mordidas. Sabía que mientras Blaki me hacia gritar de dolor hasta sacarme sangre, ella recibiría su orinada mientras yo me venía una y otra vez. Quedaría toda mojada con el chorro de meados que corría a alcanzar, porque en mi inconsciencia ni cuenta me daba por donde brincoteaban mis nalgas entre las convulsiones de los orgasmos, ¡cómo se divertía atinándole a mis orines! Ahí quedó el tronquito de caca sobre la cama, ni se acercó a olerlo.

Blaki esperaba verme untada para saltar sobre mí, pero Nieve no daba señales para continuar jugando. Con la mejor intención de contentarla la empiné y le estuve chupando el culito, le metí la lengua varias veces y le apachurré despacio sus tetillas. Su jadeo me devolvió la excitación y de un chiflido hice que Blaki se montara en mi espalda y me ensartara su pito en el chocho. Los quejidos de Nieve como llanto de niño, me encendían, parecía que todo regresaba a la normalidad. Nieve se sostenía con sus patitas delanteras y yo la tenía bien apercollada de su pancita, me fumaba sus peditos que se tiraba con los piquetes de dedo en su ano . Blaki, con sus casi dos metros que alcanza parado en sus patas traseras, me enterraba sus garras en mi espalda, de su lengua jadeante escurría baba caliente en mis chichis. ¡Uy, uy, que me vengo! Se me soltaron las piernas y fui a caer sobre Nieve con Blaki detrás. La apachurramos todita, pobre. Nomás alcanzó a gemir. Alcanzó la oreja de Blaki y le metió una mordida tan fuerte que nomás sentí que del dolor se zafó, gruñó mostrando sus fauces y se inició la trifulca. Santa revolcada que me pusieron entre los dos. Se despedazaban entre sí. Bañada en sangre corrí a la zoteguela y les eché agua con la manguera hasta que por fin se separaron. Exhaustos los tres, empapados, caímos al piso... poco a poco nos fuimos acercando y hechos bola, comenzamos unos a otros a lamernos las heridas y a excitarnos otra vez.


En Cueros Me Veras

Por Congelada de Uva | Comentarios (12) | Publicado en Sexo en Mayo 26, 2008 a las 11:03 AM

No tengo ni puta idea qué es eso de pudor o recato o inhibición.

A mi me requetencanta estar encuerada y ¡qué coños!

Y para coños el mío, que le encanta aparecer en primer plano a la mínima provocación o sin provocación, pues ni falta que me hace.

Enseño mi cola a quienes quieran y a los que no, se chingan porque también ven, ya los caché.

Yo feliz vivo ensartada en mi lema: "DEJA TE ENSEÑO".

¿Porqué me gusta encuerarme dóndecómocuándoalahoraqueseaconquienseaalaedad quesea?... ps quién sabe. ¡Pero soy feliz enseñando mi cuerpo desnudo! Desde que era niña mi familia se preocupaba por checar si estaba vestida porque "iba a entrar el albañil, plomero, carpintero, carnicero, jardinero, la secretaria, el familiar, los amigos de mis hermanos, el hijo de la muchacha, etc".

Yo siempre andaba deambulando en cueros por toda la casa y el jardín. Me decía mi mamá que me metiera porque los vecinos me iban a ver; sí vi a varios viéndome pero lejos de esconderme me pavoneaba más.

Hubo varios encontronazos de "la niña desnuda" con el visitante en turno. Recuerdo cómo alucinaban.
- Vístete - me sugerían mis más cercanos. Pero no me daba la gana, ni entendía por qué debía hacerlo.

Me parecía desmedido el cuidado que mi familia ponía en asegurarse que no estuviera en pelotas.

Siempre las tangas más chiquitas, la falda más corta, las blusas más trasparentes, el pantalón más pegado, los tacones más altos, el vestuario más llamativo.

- ¿Por qué te gusta vestirte como puta? -me pregunta mi hermana menor.
- Ps quién sabe... ora sí que me visto porque tengo frío, sino andaría encuerada.

En una fiesta había chavas cueronas. Hizo su aparición la cámara de video para las tomas del recuerdo y vi como una a una se esforzaba en mostrar sus más seductores movimientos de tetas, culos y boquitas. Lejos, muy lejos de mi exhibicionismo exacerbado, se dieron chance de rebasar su pudor ordinario. Llegó mi turno: me desabroché el pantalón de agujeta dejando ver mis pelos púbicos, me aplaudí las nalgas y saqué mis pequeñas tetas a bailotear pegadas al lente de la cámara. Rebasé arteramente a las féminas, que ipso facto dejaron de competir para volverse unas arpías persignadas.

-¿Me habré excedido? - me pregunté. Sólo era una posada decembrina en el garaje de unos cuates fresas, mmm... ¡Me vale madres!

Mi hermana saca de su cuarto a sus hijos para ponerse el brasier, ¡chale!
Qué tal esas chavas haciendo malabares con una pinche toalla agarrada de los dientes para medio taparse mientras salidas del baño tratan de meterse las pantaletas en el cuerpo húmedo. Luego hasta se resbalan, caen y hasta el ano se les anda divisando, jajajaja.

Por ahí escuché que algunas monjas se bañan con una bata para no verse sus cositas, jajajaja. No se las ven, pero no dudo ni tatito que entre jabonada y jabonada se den su repasadita masturbatoria.

Tampoco he entendido eso de apagar la luz para coger.

Mucha gente me tacha de indecente, ¡caray! Pero si estar encuerada es estar encuerada, es estar encuerada, estar encuerada es estar encuerada es estar...


Visita el pod cast de Front Line y escucha la entrevista que me hicieron. Congelada.
Gracias!

Ya ni Pedo

Por Congelada de Uva | Comentarios (8) | Publicado en Sexo en Mayo 19, 2008 a las 10:26 AM

El que se fue a la Villa perdió su silla y... pues ya ni pedo.

Tenía chingo de ganas de cogérmelo. Hacía tres semanas que ni luces del galán. Las películas porno me cerraban el ojo recordándome lo bien que me atiendo por mi propia mano, pero yo quería coger con V. Claro que después de mi último planteamiento de que mejor pareja open mind y sólo como amantes ocasionales, el orgullo me detenía a marcar su teléfono y me decía que igual podría interrumpir alguna cogida que hubiese estando siendo representada en ese momento, siendo mi ex el actor principal. No aguantándome las ganas y remitiéndome al derecho de antigüedad, le marqué. No contestaba. Estuve espere y espere comiéndome el coco. Era viernes y ya se estaba acabando.

Ya sabes, como que empiezas a agarrar el gusto con alguien y prefieres continuarle al modito acostumbrado, que incursionar en quién sabe que depares del destino.
Total que invité a mi cuaderno R para que fuéramos al Bar a donde todos los fines, tarde que temprano, le caía V.

Platiqué de pelos con R cagados de risa bebiendo. En las varias y seguidas vueltas que di al baño, de entre todas las cabezas congregadas no destacaba la de V. No pasándomela nada mal pero extrañando a V quien me hace que se me humedezcan los calzones con harta facilidad y sintiendo tristeza por que los condones que llevaba ex profeso quedarían sin uso una vez más porque aquel aferre de usarlos con él a pesar de otras opciones, (se me había convertido casi en obsesión), alargué el término de la velada haciendo caso omiso a las fuertes luces que nos advertían del cierre de la barra.

Ya le había platicado a R después de alguno de los tantos tragos de esa noche, que extrañaba al pinche V pero que ni pedo porque finalmente yo había propuesto, -como es mi costumbre- no involucrarnos del todo y que según las mediciones de mi involucranómetro ya se andaban rebasando los límites establecidos para no desbarrar anímicamente en caso de truene, lo cual siempre - después de varios putazos- me da un vértigo atroz.

Cerrado el antro asumí que V ya no llegaría. ¡Casi como si el director de escena nos hubiera dado el cue, nos topamos frente a frente justo a la mera salida!
¡Ahí estaba, por fin!

Inmediatamente vislumbré los condones en el basurero de al lado de mi cama y nuestros cuerpos dormidos hechos nudo después de unas cogidas como las que sólo juntos sabemos preparar.

El saludo fue secón, desprendido. Después de unas frases medio interrumpidas y sin ligar, pegamos nuestros cuerpos que se reconocieron cercanos, íntimos, de siempre, y nos dimos a la tarea de besarnos como bien mandan los mandamientos en esto del deleite de dar y recibir saliva y lengüetazos a granel.

-¡Qué bueno que llegaste! ¿Qué hacemos?, le dije emocionada.
-Es que vengo acompañado, contestó V.
¡Uyyyy! Chale con mi panza, ¿pues qué pedo me pasa? - pensé.
-¿¡Qué vienes acompañado!? - le grité.
Chale con mi mente, ¿pues qué chingados me pasa? - pensé.
V: -Sí, ya me voy.
Me abrazó fuerte y me dijo con la voz arrastrada de la peda que llevaba:
-luego te hablo, luego te hablo.
Chale con los nervios, ¿pues qué me pasa? - pensé.

A pesar de los pasos apremiantes de V salí tras él y vi el coche de gala que le pide prestado a su papá cuando quiere lucirse un poco más que con su coche algo jodidón.

Protegida del frío, la noche, el peligro y el "espérame tantito", estaba alVergada una chavita sentada en el mismo asiento que un buen de veces me cubrió de la misma forma, dentro de aquel coche que al igual que el jodidón, nos condujo una y otra vez a cualquier cama, sillón, pared u lo que sirviera de cobijo para desplegar derroches de pasionternuraamorcuantalocura.

Chale con la alegría, ¿pues a dónde se fue? - pensé.

Corrí tras V que había entrado al vehíCulo y me trepé por su ventanilla. Agarré el volante. El coche se mecía de un lado al otro y mis piernas se mantenían fuera de la ventana del auto. Con un rechinido V frenó antes de chocar.

¡Bájate de mi asiento, pinche putita! - le grité a la escuincla asustada.
¡Bájale! - trataba de tranquilizarme V.

¡Ni madres! ¡O te bajas o te parto tu madre, pinche pepa floja! Y tú, hijo de tu puta madre, ¿crees que te vas a ir a coger con quien chingados te de la jodida gana, pendejo? - le jalaba del pelo a V y le rasguñaba la jeta a la chiquilla que chillaba como gallina culeca.

¡Ayúdame V, ayúdame! ¿Quién es esta loca? - lloriqueaba la muy inocente.
Logré meterme al auto y me puse a soltar madrazos a brazos y piernas sueltas a donde cayeran.

Ya madreaste el tablero- gritó V.

La saquetas de la niña fresa le sacó. Se bajó llorando con un rasguño sangrando en la mejilla, tomó un taxi y se perdió.

Me deshice de un manojo de pelos que llevaba en la mano, me peine un poco y tomé mi asiento de siempre. V me abrazó y manejó hasta mi casa. De R no he sabido nada todavía.

Escucha la entrevista con la congelada de uva AQUÍ

La Mera Verdolaga

Por Congelada de Uva | Comentarios (22) | Publicado en Sexo en Mayo 11, 2008 a las 11:20 PM


Entraron a la cantina y comenzaron a chupar.


- Ora, no te vayas a poner persa otra vez Chata y nada de rollos eh?, que luego aburres. Hoy sí nos la llevamos leve, ¿verdad?

- Verdad, contestó la Chata. ¿Verdad?... no psi el monopolio de la verdad está re reñido

y bien a bien no se sabe ni de quien es, porque todos hacen alarde y medio de poseerlo. Y en toda clase de géneros, eh? Desde musicales hasta morales, pasando por culinarios, religiosos, estéticos, climatológicos, sexuales, artísticos, sociales, modísticos y demás.

Todos se adjudican el saber del bien y del mal, de lo correcto e incorrecto, del buen y mal gusto, del refinamiento y la naqués, de lo que se debe hacer y de lo que no se debe hacer.

Pero de lo más sospechoso es que pensadores del todo antagónicos sostengan con tal vehemencia, cada cual por su lado, que poseen, conocen, sustentan y son la verdad absoluta.

A lo largo de mis tantos accidentados años esto me ha causado desconcierto, y en no pocas ocasiones me he formulado unos enredos cósmicos. ¿A quién creerle cuando llega uno a este mundo sin norte alguno, a ver?

¿Al padre?: sustentador oficial en lo referente a la mismísima autoridá.
¿A la madre?: abnegada en amamantarte con toda su sabiduría, incluyendo traumas, frustraciones, fobias y así por el estilo.

¿A los maestros?: cuasihéroes que con retraso de cien mil años luz te disque guían, taponándote el coco con toda clase de desconocimientos.

¿Al cura y a las monjas?: personajes siniestros que a través del miedo y la paranoia te acercan -a empellones- por el camino del amor a Dios y a la Verdad Divina.

¿A la tele?: ¿Y tú, eres? ¡Yo quiero ser una chica uff, porque ¡ahhhh!, que feliz se está bebiendo tal, fumando cual, usando equis, y comprando ye, ¡guau!
¿A Carreño?: saber cómo comportarse en cada situación, qué hacer en sociedad, para que no le digan para que no le cuenten. No hacer osos.

¿Al psicólogo?: con vida más loca que la propia, sustentado en un andamiaje teórico que con leve vientecillo veraniego tiende al derrumbe.

¿A los filósofos?: ¿A cuáles? porque corrientes hay pa todos los gustos, y con rigor en la dialéctica cada cual maneja lo suyo.

¿A mi familia materna?: refugiados españoles y que ¡Muera Franco! ¿O a mis maestras de primaria?: monjas teresianas profranquistas, y que ¡Viva el bueno y santo de Franco! Sólo a mi madre se le ocurre, que porque el colegio quedaba cerca... ¡coño!

¿A las calificaciones y menciones horroríficas?: psi a Einstein lo reprobaban en matemáticas y a conocidísimo compositor barroco lo rechazaron de prestigiosa scuola de música por maleta. Y ps de cuando acá memoria es sinónimo de inteligencia ¿?
¿A las servidoras del hogar? pues chance, eh? porque quién mejor que ellas, buenas las condenadas pa revelar verdades: psi tus apás son santiclós; psi a los escuincles no los trai la cigüeña; cuando seas siñorita te va a escurrir sangre diaiabajo; ps 'ora porqué crees que sioyen los rechinidos de la cama, tu!

¿A los hijos de Jehová, a la Gran Fraternidad Universal, a los masones, budistas, mahometanos, cristianos, ateos, judíos, anglicanos, jesuitas, presbiterianos, católicos, delaferrerianos, vegetarianos, naturistas, macrobióticos, ovolacteovegetarianos, carnívoros, yoguistas, gurús, astrólogos, brujos, alquimistas, científicos, espiritistas, intelectuales, parapsicólogos, dianéticos, karmistas, curanderos, pranayamistas, gurdjievistas, herbolarios, alópatas, homeópatas, krishnamurtianos, saibabistas, esotéricos, racionalistas, nihilistas, positivistas, existencialistas, hegelianos, materialistas, idealistas, aristotélicos, platónicos, sofistas... (está bien, habré de confesar que a los sofistas les profeso una simpatía particular), kantianos, nietzschenianos, kukusclaneros, opusdeianos, comunistas, liberales, conservadores, republicanos, demócratas, maoístas, pecemistas, panistas, priistas, reaccionarios, socialdemócratas, barrocos, hiperrealistas, expresionistas, dadaístas, románticos, clásicos, surrealistas, postmodernos, hippies, yuppies, punks, darks, retros, glams, cibers, generación X, fresas, fachas, yonkies, ultras, mods, yupis, pasotas, anarcos, gotics, new romantics, grunges, emos, skinheads...

Aunque eso sí, a la hora de los discursos quesque muy abiertos a la pluralidad: ¡mecos que!, puritito tronadero de chicharrones de parte de los de aquí mis timbres.

¿A la pareja?, sépase: novio, esposa, amante, marido, galán, rejunte, fiancee, u lo que se vaya ofreciendo. Cada cual con traje de Pigmalión te impone, eso sí, con toooooooooodo su amor, lo que viene denominándole: la neta.

Convencidazos de que su estirpe es de lo mejor: ellos sí tienen, saben, conocen, descienden, portan, ostentan, son. Convirtiéndose así en el prototipo de familia a anhelar. Su educación fue de lo mejor: estudiaron en, viajaron a, comieron de, se codearon con, asistieron a, y aprendieron cua. Su sensibilidad artística ¡ffffuA! De-sa-rro-lla-dí-si-ma: conocen de pintura, finanzas, escultura, política, arquitectura, relaciones públicas, poesía, autos, música, marcas, cine, idiomas, teatro, y anexas. Poseen toda la autoridad para juzgar, sin ápice alguno de duda, lo que es y lo que de plano psss no es! A pesar de juicios cretinescos de entes incultos, faltos de sensibilidad, criterio, gusto, cultura, y demás atributos con los que (el-ella) fue favorecido.
En cuestión de moral, pudor y sexo, mamita los previno, distinguen a leguas quién es puta y quién reputa.

... porque eso sí mi chulis, en esta clase de intríngulis existen cosas pecaminosas y sucias que tú, mi virgencita, como mi santa madre, no te las puedesDebes nimaginar. Y así una interminable lista de consejos a acatar por puritito amor y conservación de la media naranja, un leve transformer, ya sabrás.

Cartier, Rolex, Piget, Gucci, Dior, Balenciaga, Dolce&Gabbana, Louis Vuitton, Hugo Boss...

...es que yo no entiendo cómo existe gente que... ¿Que le gusta qué?
Pero no me explico cómo puede decir, hacer, gustar, preferir, querer, pensar, usar, escuchar, ir, trabajar, leer...
, seguido el verbo de la preposición correspondiente y el predicado deseado.

¡Ash, pero en que cabeza cabe!
¿Cómo se le ocurre?
La gente debería de...
El tinto con las carnes rojas y el blanco con pescados y mariscos, obvio.
No te has casado y ya pasas de los treinta... uffff!
... no sé, deberías tocar mejor el fagot, ¿no?
y es que aquí somos tan... no que en Francia, en Inglaterra, los Steis, hasta en Argentina, pero es que aquí...

Morena, rubia (chuuperior, ¡salud!), pelirroja, de rayitos, platinada, blanca, negra (mooodelo, ¡salud!), apiñonada, mulata, flaca, alta, gorda, chaparra, de pie chico, de modales finos, ojiverde, ojiazul, color miel, negro profundo, mexicana, noruega, filipina, soviética, lacia, china, ondulada, rapada. ¡No se confunda, no busque más! ¡Aquí le tenemos el único y verdadero prototipo de la belleza mundial! ¿Delgadaltarubiaojiazul? ¡Ya chingaste tesoro! ¿Y tonta tonta? ¡Perfecto! Así apoquinas, y sin conciencia que te pida cuentas.

Yo decido para y por mí, pero eso de querer imprimir el sello real en la jeta de todo el mundo nomás porque yo digo, y medir con mi varita a todos parejo, psss de dónde mi buen, psi quién le contó que usté acá o qué. Con qué cara va la humanidad pregonando, y deja deso: imponiendo su única y universal verdad. Unos y otros peleando hasta más no joder. Unos a grito pelado, otros a puñetazo limpio (o sucio); los más por el terror y la fuerza. ¡Qué arrogancia coño!

Aquí entre nos, confieso que a mí sí me ha costado uno y la mitad del otro encontrar mi verdad, si es que puedo hablar de Una y de Mi verdad. Veo, escucho, ingiero y digiero la tan reveladora verdad del otro, y a veces caigo redonda y me la dejan ir todita, aunque no por mucho tiempo, pues por más esfuerzos que hago por seguir afiliada, pegándome etiquetas por doquier, colgándome insignias, enarbolando banderas y estandartes, portando distintivos y divisas honoríficas, ni madres. Siempre vuelvo a perder brújula, y toda mareada vuelta a empezar. Incrédula frente al discurso, sin línea a seguir, iconoclasta, destetada, sin clan, orden, club, cofradía u corporación que me coja en su seno.

Creer, fusionarse, pertenecer, unirse... ¡ah nostalgia, qué añoranza! Si tan sólo pudiera...
Los oye uno hablar, juzgar con determinación, sin titubeo alguno, con voz amplia y profunda: ¡Esto es así! Aseveran, y critican con arrogante desprecio cualquier otra... ¿verdad?...

Al principio de escuincla si me la llegué a creer. Psi mi padre se creía casi Dios, que digo casi, Dios engendrado en su mismísima persona muy particular. De profesión pintor, y no precisamente de brocha gorda. Además de a la pintura también le hacía a la mamada digo, perdón, quise decir a la poesía y a la filosofía, porque ¡ah chingao cómo filosofaba! Una de chica, siete que ocho años, en pleno malabar del raciocinio, echándose sus primeras cabriolas dialécticas como quien dice, lo escuchaba hablar: ...que si el creador, que si el cosmos, que por acá el alma, mas allá el espíritu, la tan mentada sensibilidad, la metáfora, el sin sentido, el Zen, el arte, Leonardo y Miguel Ángel, el color, las líneas, la perspectiva, la profundidad, Picasso, el ser y la nalga...

Todo con voz honda y grave acompañada de contundentes movimientos corpóreos que imponían solemnidad a tan lúcida disertación. ¡Puta, ps con cinco hijos de la edad por público, 's como no! Y una como lela, escurriéndosele primero la baba y más entrada la ponencia hasta las lágrimas me sacaba el infeliz. ¡Este tiene la verdad divina!, destellaban mis traqueteados ojitos, ¡Master!, latía mi papaloteado corazón, ¡Avatar! se retorcían mis constreñidas tripas.

Y así fue. Así empecé a enfrentarme con su, de él, de ella, de la de cualquier verdad.
Camaleón, camaleón, saca tus cuernos al sol... porque sí eh, en honor a la verdad confieso abiertamente que he padecido de camaleonismo del más depurado. Ardua labor la de ir tirando a la basura más de cuatro cositas que olían mal; dinamitando diques antes construidos; conectando toda clase de altoparlantes, luces intermitentes, semáforos, alarmas, radares y antenas por doquier; poniendo a trabajar escobas, cepillos, destapacaños y hasta Q-tips para aligerar conductos obstruidos; echando a funcionar switches desconectados antaño y despabilar uno que otro sentido aletargado tiempo atrás.

Verdades para cada edad... para cada situación...verdad única...morir por la verdad...existe LA VERDAD...

¿Tú cómo ves? ...porque mira, a mi me contaron, que en no se qué monte, le entregaron a no se quién, que a un tal Moisés, no se qué madres, que unas tablas o algo así, y que ahí decía claritito que...

Un Palo es un Palo

Por Congelada de Uva | Comentarios (12) | Publicado en Sexo en Mayo 4, 2008 a las 09:07 PM

A ver chiquillos y chiquillas calenturientos como yo. Después de tantos palenques fortuitos, es decir, de esos que no te esperas, que a veces ni los buscas pero te caen del cielo como bendiciones para el regocijo de nuestro placer, quiero darles algunos tips, que creo que podrán ser de utilidad en este mundo de cogelones, aunque no lo quieran aceptar.

Primero que nada creo que es importante no ir por la vida haciéndonos pendejos y engañándonos con el rollito de que vamos a ser fieles, de que sólo con tu pareja, de que podremos detenernos en el momento y que ya vaya siendo hora de aceptar lo que de seres humanos cachondos tenemos todos, ey! dije todos, hombres y mujeres. (Muy respetables los monógamos y el tiempo que les dure). Esos machos, aguántense que si a ustedes se les ha permitido históricamente coger inmisericordemente, no rendir cuentas de su virginidad, creer que por ser hombres y calientes es mas difícil controlarlo, que han mantenido esa mentira de que las mujeres no sienten esa misma necesidad y que sólo cogen por amor, etc, yo les digo que a mí, mujer, como a ustedes, hombres, se me para y me caliento aún sin amor de por medio, aunque, bueno... algo entre medio eso sí!

Bueno, planteado lo anterior y confiando en su buen juicio, su comprensión y tolerancia inicio despegue:

Los ojos son el espejo del alma y el alma no miente y cuando dos personas que se gustan (independientemente de las preferencias sexuales) se miran a los ojos y se atraen, ya todo esta dicho:

- ¿Queremos sin tregua, verdad?

Bueno, de esa declaración sin palabras hay opciones y será responsabilidad de cada uno decidir si o no. Ahora si la decisión franca, en donde no hay obstáculos para entregarse a los goces del cuchiplanche (y si los hay es más fuerte el deseo), pues habrá que entrarle al cojín pero con ciertas precauciones que harán de esta entrega sin mas pretensión que dar y recibir placer, un delicioso intercambio fluidal.

Vamos por el mundo con nuestras hormonas a la orden del día, nos arreglamos y nos perfumamos para gustar, atraer y no somos capaces de llevar con nosotros un necesario kit, llamémosle "botiquín de primeros auxilios". Téngalo siempre a mano para cualquier emergencia.

A saber:

Gel contra gérmenes para aseo de manos o toallitas húmedas (se las pueden bajar a su bebe). Si no tienen las manos limpias favor de no sobar el clítoris, ni andar metiendo dedos en la vagina y sus alrededores.

Guantes de látex esterilizados. Con ellos puestos puede ponerse a meter dedos, manos, puños..., por cualquier cavidad sin riesgo alguno y llevando a cabo la recomendación del sexo seguro.

Pero cuidado! Si ya anduvo metiendo mano por el ano, no la mata ahora por la vagina pues no combinan los gérmenes. Otra opción es distribuir los dedos que introducirá en el ano y dejar otros para la vagina y tal vez uno más para la boca. Por favor, no se vaya a confundir. Acuérdese bien qué dedos son para qué hoyos. Utilice en cada ocasión los mismos para tenerlos ya ubicados. Si le parece que los guantes son desagradables y más que a una cogida, lo remiten a un tacto ginecológico, use mejor los condones de dedo. Tengan en cuenta que en ocasiones tenemos padrastros que pueden ser el cauce perfecto para la entrada de los viruses.

Condones para hombre estándar. O sea los condones para la verga. Hay de muchas marcas y modelos. Yo les recomendaría que para los palos inesperados lleven siempre a la mano, condones para sexo fuerte, muy resistentes. LEAN LAS INSTRUCCIONES. De preferencia antes y no durante el parcheo porque resta parte del encanto. La mujer se lo puede poner sin tocarle el camote, cuidando que la punta no contenga aire y si contiene, jalarlo levemente de la punta hacia afuera y volverlo a acomodar bajándolo hasta la base. Es necesario que se cercioren de que ha quedado bien puesto. En el momento de eyacular: ¡¡¡¡¡ALTO!!!!!! Ya no se meneen porque se puede salir la leche y tanto cuidado ya valió madres. Si eyaculan fuera: ¡MUCHO MEJOR! Si por los movimientos agitados de la pasión, se saliera el condón: ¡¡¡¡¡CÁMBIENLO!!!!! No sean codos; no escatime unos pesos por su salud y conservación de su vida. No lo abra sino hasta que vaya a ponérselo. En resumidas cuentas: ¡Que no se le seque nunca! Para sacarlo: Paren. Respiren, pero no se tarden mucho. Alguno de ustedes agárrelo fuertemente de la base, no saque el pito antes. Una vez sostenido, retire la verga poco a poco hasta sacarlo por completo. Es importante que ambos revisen que no se haya roto para mayor tranquilidad y porque en ocasiones, algún@s se hacen pendejos.

Lubricante de agua. En ocasiones la mujer no lubrica tan rápido, eso no quiere decir que no desee que se la dejen ir. Pero el temor, la premura, y otros factores, hacen que a veces no este lo suficientemente mojada, así que un tubo de lubricante será perfecto: La verga entrara sin pedos (salvo algunos vaginales si se le bombea sabroso), y así, el condón tiene muy pocas probabilidades de romperse y cogerán más rico.

Condones femeninos. Ya se pueden encontrar en varias tiendas. Si les es difícil encontrarlos, ahí va un comercial elarmarioabierto, tiene toda una gama de protectores de todo tipo. Un reclamo desde esta tribuna, para que se ponga a la venta y al alcance de todos este tipo de condones que tienen la ventaja de poderse colocarse varias horas antes. Con tu personalizado condón femenino podrás salir a una fiesta o cita con el condón puesto y a la mera hora de que resulta que siempre si se te antojó, pues ya esta colocado para servir a usted y creo que dura hasta 8 horas ahí metidito sin causar molestias.

Condones de sabor para el pito y paño de látex o kleen pac (con lo que envuelves los sándwiches para el recreo) para mamar pepita u ano. Los paños de látex son cuadritos que colocas sobre la panocha y te pones a darle. Hasta el beso polaco te puedes aventar y si se tira un pedo la chica, hasta puede inflarse y ya tienen un globo para jugar. También aprovecho para solicitar a las autoridades de Salud que se apliquen y vendan este tipo de productos en las farmacias. No cualquiera tiene la confianza de meterse y pedirlas en una sex shop.

Cobija. Si tiene auto puede cargarla en la cajuela, buscar un campito en el monte o dentro de un edificio en construcción y armar una cama hechiza. Si sólo lleva su mochila, pues una cobijita de esas para bebé.

Botella de agua de un litro y medio. Agua limpia para lo que se ofrezca.
En lo que hay que tener pilas en es renovar los elementos para que estos se encuentren siempre frescos y listos para usarse.

Cojin De A Una Mano

Por Congelada de Uva | Comentarios (24) | Publicado en Sexo en Abril 28, 2008 a las 11:51 AM


Me había quedado bien enculada de un canadiense que vivía en Acapulco, así que en cuanto tuve una lanita tomé el avión hacia esas playas.

Abordé el susodicho transporte aéreo y tras de mí entró una pareja de recién casados que iban de luna de miel.

Yo me había puesto unos shorcitos, un topcito, unos zapatitos y todo un ajuar en itos que se me veía muy sexito, lo que dio lugar a que el recién desposado se me quedara viendo y nos tiráramos cañón el calzón.

No volví a pelarlo hasta que al bajarnos me di cuenta que estabamos formados en la misma fila de los taxicamionetasdelujo que te llevan al hotel correspondiente. Otra vez las miradas ¡Zooooooom!

Durante mi camino hacia el taxicamioneta ni lo pelé, hasta que me veo dentro del vehículo y el chofer me pide que me pase para atrás: mi destino es más lejano que el de la pareja de recién casados que estaba por subirse. Chido, pensé mientras bajaba de espaldas, embarrándole en la jeta al seductor, mi culo cachondón. Me ubiqué en la última de tres hileras de asientos, recargada en la ventanilla izquierda. La pareja amorosa se sentó justo delante de mí, ella enfrente y él a su lado abrazándola.
Volteó, nos echamos otras miraditas. Las puertas se cerraron y el taxicamionetadelujo arrancó. Otra pareja de gringos mayores de edad sentados a mi derecha se apresuraron a ponerse el cinturón de seguridad.


-¡Fenomenal! - pensé

Hice lo mismo y al jalar el cinturón rocé con intención el brazo del galán que descansaba sobre el respaldo del asiento frente a mí. Había química porque al sentir nuestras pieles juntas volteó y con los ojos nos preguntamos ¿queremos todo, verdad?

El auto salía de las inmediaciones del aeropuerto y la carretera oscura nos brindaba una intimidad ni mandada hacer. Estiró su mano moviendo los dedos, tratando de alcanzar algo de mi cuerpo, pidiéndome que lo agarrara. Fui acercando mi mano. Cuando las sentimos cercanas las sellamos para siempre, ¿eh? no bueno... como "de para siempre". ¡De no mames! pinches fajesotes a una mano tras la espalda inocente de su mujer que dulcemente le iba mostrando los barcos que brillaban iluminados sobre el mar y lo besaba en la mejilla. Tras ella, sin saberlo, una singular fajotiza daba lugar a unos orgasmos silenciosos de mi parte, sí, de mi parte noble, que le nombran. Trataba de meter mi mano lo más adentro de la manga de su camisa. De repente, de seguro ella sintió algo y que voltea. ¡Mocospocosocos! Chale ya valió.

Pero no, nomás le reclamó que los meseros en la boda se empedaron y quien sabe qué rollo de las botellas que sobraron y..., se reacomodó en el pecho de su amado y pareció darse por vencida.

Como nos habíamos soltado en chinga cuando vimos que su mujer volteaba, después de abrazarla y reacomodarla en su regazo, ya nos urgía agarrarnos otra vez. Vi su mano perdida, preguntando con movimientos bruscos: ¿dónde estas? y que le siguiéramos. Maquiavélica que soy, lo rozaba pero no dejaba que me atrapara, sus dedos estaban verdaderamente desesperados, cuando en un repasón, que me atrapa fuerte y jalándome como macho con un movimiento seco me dio a entender ¡t'estás, si no te madreo! Y sí, me empezó a apretar bien duro y unos pellizcotes que nos metíamos, las manos nos sudaban. Alcancé a guiarlo hasta mi rodilla haciéndome un poco hacia adelante, fue entonces que reparé en la pareja gringa sentada a mi derecha: observaban atónitos el faje de a manos.

-¡Chale, le van a avisar a la esposa de la recién "amante de mano" de su marido! - aluciné.

Pero para nada. Espantados, pero calladitos sin perder detalle.

La imposibilidad de mi amante de voltear, nos impidió vernos, salvo cuando los pasajeros llegaban a su destino. Nuestras miradas se cruzaban cómplices de la segregación de adrenalina a granel. Vislumbrando cerca el final de la relación nos apretábamos más duro, no nos queríamos despegar, ya nos habíamos enculado. De frente a su destinatario hotel nuestros brazos se soltaban poco a poco ante la imposibilidad de hacer más. Su mujer lo azuzaba para que bajara. Nos soltamos de golpe, ni modo que se divorciara antes de la luna de miel ¿no? y yo ps que iba a coger de pelos con el canadiense. Sin voltear, sentí en la nuca cómo bajaban las maletas y el chofer cerraba la cajuela; la pareja de gringos acurrucó las piernas como para darme el paso: ¡oh, sorpresa!

- Yo no bajo aquí, es más, yo a estos tórtolos recién casados ni los conozco. Los gringos enojados se cambiaron al frente.

Mi ex amante iba caminando hacia el lobby. Se detuvo un momento dejando a su mujer que se adelantara con el bell boy, volteó y nos quedamos mirando hasta que el taxicamionetadelujo arrancó. Lo despedí con una V de la VictoriaVaginal pegada al cristal de la ventanilla. Las cicatrices de los arañazos y rasguños sobre mi mano me hacen recordarlo de vez en cuando.

- ¿Seguirá casado?

Con el del pesero

Por Congelada de Uva | Comentarios (17) | Publicado en Sexo en Abril 21, 2008 a las 08:43 AM

Salvo excepciones fuera de mi control, aunque jetona, siempre he llevado a mi hijo a la escuela en mi auto. Aquella mañana, no prendió el motor y salimos corriendo a tomar un pecerdo. ¡Pinches horarios de las escuelas!

He de mencionar que no suelo arreglarme en lo absoluto a esas horas. ¡Imposible! Así que con la boca oliendo a centavo, los pelos de almohada, pants aguados y maquillaje corrido; jalé de la mano a mi chilpayate y medio dormida nos trepamos al primer pesero que iba a nuestro destino. Sin pedo alguno, como suelo ir por la vida, saqué unos pesos pa pagar.

¡No mames! Hasta me hice bolita para pasar inadvertida, al ver los ojos del chofer: verdes verdes, hermosos y unas pestañas enormes. Los ojos eran sólo una parte del conjunto de ese hombre machote, buenote, que se las sabe de todas en cuanto a mujeres y coches se trata.

¡Suficiente para mí! Anoté placas, línea, ruta y cuanto pudiera darme pistas de ese bestia que no respetaba semáforos, calles con preferencia ni a sus colegas. Ahí nos llevaba como quiere uno ir cuando tiene prisa. Uno de esos días en que amaneces querendona, me puse guapérrima. Uno sabe cómo, ¿no? Me fui a la parada y le pregunté sobre ese pesero, al gritón de "súbale, súbale, Xochimilco/La Raza, hay lugares". Le di la descripción completa y con el seño fruncido como buscador de computadora, exclamo: ¡Ah, Adán!

- ¡A huevo! Si acá estaba su Eva. ¡Ándele! - dije - ¿A que hora pasa?
- Ps ya no tarda.

Ese "ya no tarda" se convirtió en más de hora y media de espera.

No en balde, pues al gritón me lo eché a la bolsa y ya tenía santo y seña de la vida de Adán.


- Ahí viene

Claro, las placas correspondían y yo sudaba, las mariposas en el estómago y la pepa mojándose y los pezones erectos. Le hago la parada. Subo: ojitos, sonrisa, nalga parada.

- ¿Me puedo sentar aquí?
- ¡Claro! - me contesta Adán.

Reparo nuevamente en sus ojos verdes y su cara y su cuerpo y sus brazos...

- ¡Es una periodista que te quiere entrevistar! - le grita el gritón.
- Para qué soy bueno - me pregunta. (¡Imagínate!, jajaja)
- Es que estoy haciendo un reportaje sobre el estrés de los choferes de los peseros y quisiera platicar un ratito contigo para que me explicaras porque supongo que ha de ser muy desgastante manejar cobrar hacer las paradas y la música a todo volumen el timbre de la parada que no deja de sonar y cuando se llena y los que van volando por las puertas y...

- Espéreme tantito -me dijo- nomás llegamos a la Terminal de Xochi y PALO que guste aquí en mi unidá le respondo.

- Ay, háblame de tu.
- Ps, ¿como te llamas?
- ¿Rocío y tú?
- Yo me llamo Adán
- ¡Mira, tú! Como el primer hombre, ji ji ji.

Recuerdo cuando empecé a hacerle una serie de preguntas, sin dejarlo de mirar, hasta que ya no pude más.

- La verdad - le dije - es que el otro día me subí a tu unidad y me encantaste, no te puedo olvidar.

Ni tarde ni personso, se puso de acuerdo con un compañero para que manejara mientras nosotros nos sentamos en una de los asientos de atrás. N'ombre ¡qué agasajadas! Unos besotes y harta calentura, apachurrones, lamidas, mordidas. Los pasajeros se nos quedaban viendo; pues si nomás nos hacía falta coger ahí mismo.
Pasaron varias entrevistas antes de concretar el palenque.

Pasaba horas en la esquina checando a lo lejos las placas de cuanto pesero llegaba.

- Ps si quieres irte a comer, yo te aviso cuando venga - me cuidaba mi cómplice el gritón. Creo que anda divorciándose y luego falta. Yo podría hacerte feliz. Pues ¿que le ves? - sonreía sin los dientes frontales.

Ya tenía mi muy lugar reservado en la unidá junto a Adán. Sus compas me llamaban Eva.

Estaba reenculada del cabrón. Nunca he esperado tanto por nadie. Comprobar que sus placas eran las del pesero que se acercaba era un orgasmo.

Me decía que no podía robarse un día, dizque trabajaba diario y hasta dos turnos. Que le diera chance y lo esperara. Que no fuera a coger con ningún otro cabrón.

Finalmente consiguió un sábado.

- Pasé por él a Xochi en mi cochecito.

Carajo, hay chavos que se ven tan atractivos así sucios, con ropa del diario; pero dizque se "arreglan, pa salir" y se ponen lo mas ridículo que encuentran, onda: "es un día especial, hoy saldré por la noche, podré vivir y besar a mi amor como no lo hice nunca. Qué pasará, qué misterios habrá puede ser mi gran noche..."

Total. Tomó el volante de mi coche y yo iba agarrada con los 20 dedos y clavada al asiento. ¡Qué le duraba mi carrito si era chofer de pesero! Qué manera de medir el auto, de ir echo la chingada, de rebasar. ¡No jodas!

- Te voy a llevar a un lugar chingón, reina. Nomás pasamos por unas chelas.

¡¡¡Las Lagunas de Zempoala!!!!

Estacionó el coche entre unos matorrales y nos pusimos a tomar chelas, sacó un churro. Que la luna, quel cielo tan limpio; abrió las ventanas para respirar el aire fresco y... pinche palo a medios chiles y jetón y la verga. Sí, la verga que ni sentí. ¡Joder! No, ni joder, ni coger, ni una chingada. Que frustre.

Me quedé jetona yo también.

A la mañana siguiente, nos despertó el sol. Bajamos a comer quesadillas de masa azul, NO- palitos y más chelas. Sin zapatos y con los pantos arremangados como nacos que éramos, disfrutábamos ensuciarnos los pies con el fango.

Había caballos para montar. ¡Por lo menos!
Amazona que soy, iba galopando con el aire fresco en el rostro y en cámara lenta.

... que ya hay que regresar.

Se atascó el coche. Sin gente a quien rentar los caballos, hicieron su día con la propina que les dio por sacar mi coche del lodo.

Aprovechando mi carrito, se metió por unas calles en Xochi, se bajó, los polis lo esperaban, se subió en chinga, arrancó y la patrulla tras de nosotros: "uya uya la patrulla." Que nos sale otra de frente.

- Ahora sí cabroncito, ya te llevó la chingada - lo amagaron los oficiales. A ver güerita, bájese.
- ¿Yo por qué?
- Mira oficial - les dijo el Adán con toda calma - sí fui por un guato de mota, pero como vi a tu compañero parado en la esquina, lo tiré antes de subirme al coche, así que ya se chingaron por esta vez. Yo voy a seguir drogándome, pero hoy se van sin nada. Acepten que hoy fui más perro que ustedes, ahí mañana igual y me tuercen.
- Hablando así y tan seguro, debía de coger bien. - Seguro anoche se puso muy pedo y por eso no se le paró - pensé.

Dejando atrás las patrullas, nos subimos a su pesero con varios choferes de la Ruta. Nos acabamos varias caguamas y unos churros.

Volvimos a coger unas semanas después, pero mal. A medios chiles la verga. Debía ser porque se estaba divorciando, como me dijo el gritón que ya lucía nueva dentadura.

Aunque quedamos en ya no vernos, me tardé un rato para quitarme la obsesión de estar viendo las placas de los peseros.

Hoy no CirCULO

Por Congelada de Uva | Comentarios (8) | Publicado en Sexo en Abril 14, 2008 a las 12:16 PM

Qué agasajadas me doy cuando trepada en un taxi, me hago pasar por mujer "decente" de traje sastre y abro las piernas dizque absorbida por los cosméticos para que el chofer que me re-cogió porque hoy no circulo, me circule, porque no circula mi auto, pero yo sí, ¡por supuesto!

Me hago pendeja, como si no me diera cuenta de que entre rebasada y revisada, el chofer gira el cuello, onda muñeco de ventrílocuo, para asomarse de lleno al recóndito triangulito que sombrea la falda sobre mi pubis y se deslumbre con el brillo de las medias que se difumina en las honduras.

Sus ojos ¡sobres! son la señal para abrir las piernas un poco más, lo necesario para provocar un volantazo que nos libra de chocar con el auto de junto. Llegando a un semáforo se baja sudando: "Voy a checar si le pusieron el tapón de la gasolina al coche." Sobre el cofre, haciéndose tan pendejo como yo, mira de reojo, directo hacia mi pantaleta.

Sin dejar de maquillarme abro más las piernas. ¡Ah, qué rico! ¡Tirar calzón como que ni te enteras!

-Estás alta
-Poco...
-¿Uno setenta y ocho?
-Setenta y tres... los tacones. ¿Y tú?
-Dos metros
-¿N'serio?
- N'serio
- A ver... no ps sí... aunque bien dicen que "engargolándola del centro, no le aunque que de los extremos sobre".
-¿Y si me lo das?.. ¡Tu teléfono!
-Pues mira que hasta lo que buscas te ando dando, ¿cómo ves?

Nos metimos al primer hotel tlalpeño que se dejó.

Cargado de digno instrumento, muy de acuerdo con su estatura, me embistió sin cuartel.

Me estaba zumbando sin parar cuando, de pronto, sin motivo aparente, se despegó de mí.

¿Qué pedo? - me dije

Entonces de repente, sentí un pinche lenguón dentro del ano. ¡Ah, no mames! No, más bien, SÍ mama, y ¡Cómo mamas! Uy, con tanto germen pululando en la zona, no mames, NO, NO, que Sí. Mámale mi rey. Puta te sientes. Corrijo: ¡Puta, (coma) te sientes! Guau, en brazos del fortacachondón.

Al arbitrio de extremidades diestras y bien siniestras: te indican, te señalan y te la sorrajan una y otra vez hasta el fondo. Parada, sentada, contra la pared, vuelta pacá, vuelta pallá, vente acullá, vente todiiiiiiita. Mmm, ahora de a feto: arremetida en su cuerpo grandeanchoampliofuerte, metida de espaldas cubierta toda por él y... "engargolada del centro, no le aunque que de los extremos...".

Y a escabullirse de nuevo para que te alcancen, te detengan y te domen a la fuerza, ¡uf!

Miércoles común, 9:30 de la mañana, rumbo a la chamba, saboreando los cambios de velocidades que le hace Mauro a su Vocho.

Ahí queda en el hotelucho un delicioso cojín de anonimato. Extasiada, me asomo por la ventanilla. Reza el encabezado del periódico:

"POR INEFICIENTE SE SUSPENDERÁ EL NO CIRCULA."

¿Se le para el Metro?

Por Congelada de Uva | Comentarios (15) | Publicado en Sexo en Abril 7, 2008 a las 12:08 PM

Soy re desvelada. Nunca me explico porqué hago citas antes de medio día, si me cuesta un huevo levantarme "temprano". ¡Y en domingo! Tenía cita a la una de la tarde, pero con eso de que cambiaron la hora, ps me quedé dormida una hora más. Tenía la excusa perfecta: ¡Ay, se me olvidó adelantar mi reloj! Tomé el Metro en chinga, y como siempre me fui hasta el final del andén. Los primeros carros traen menos gente. Iba recién bañada y con los pezones parados bajo una camiseta blanca, desas que todavía usan algunos hombres debajo de la camisa.

Iba medio jetona. Llegó el vagón del metro. El conductor me sonríe y yo a él. Me hace una seña para que me suba a la cabina. Franqueo una puertita y ¡arrrrrrrrrrrrrancan! Ahí iba conduciendo como me explicaba... ¿Alberto? Creo que al bajarme me dio ese nombre.

-¿A qué estación vas?
-A Centro Médico

En fa, me le repegué y sentí su verga parada.
Mientras me mamaba las tetas yo le chaqueteaba la verga humedecida. Estábamos por
llegar a la siguiente estación.

-Escóndete ahí.

Le llegué por atrás.

-¿Cómo sabes cuándo tienes que arrancar, para que todos los trenes estén sincronizados?

Me jaló delante de él y me señaló unas lucecitas.

- Cuando se apagan todas. ¡Mira!

Me estaba dando con la verga en las nalgas y... ¡arrrrrrrrrrancan!

Fajotiza que nos estábamos metiendo y ya casi llegaba a mi destino.

- ¿No te puedes parar?

Apretó unos botones del tablero y mientras el vagón contrario nos rebasaba en la curva, lo detuvo a medio túnel.

Ay qué chido, qué ansia estar cuasi cogiendo con el peligro de que todos los vagones se descoordinaran y chocaran entre sí. ¡Qué excitación!

Me bajó el pantalón y yo sin bragas: ¡mejor!

Sentí en mi panocha unos dedos diestros; seguro de tanto estar apretando botones.

- Ay mamacita que rica pepita, mámame el camote.

- No traigo condones

- Déjame acomodártelo entre las piernas.

- ¡Uy, qué bien! ¿Seguro, no nos van a chocar? Así papito. ¿Qué tal que viene uno atrás y no sabe que estamos aquí parados a medio camino? Uf, cómo quisiera traer un condón pa que me la metieras todita. ¡Mejor ya vamonos, qué miedo!

¡Y arrrrrrrrrancan!

- No te voy a dejar bajar en Centro Médico.

- Cómo crees- le metía la lengua en la boca- tengo una cita y ya voy tarde.

-¡Déjame terminar! - y que para el vagón de nuevo a medio camino.

No mames, jajajaja. Ora sí que como decía mi tío: Verga parada no cree en dios.

Qué nervios, qué locura, que calientes estábamos.

Nos dimos con fuerza. Sudando con este calorón que hace y dentro del túnel. Qué agasajo. Qué jadeo.

- ¡Ya!
- ¡Arranca!
Y arrrrrrrrrrancan

Me subí los pantalones. Qué rápido se me hizo el viaje.

- ¡Escóndete!

El vagón se detuvo en Centro Médico. Agarré mi bolsa, nos besamos sin querer parar, me fui despegando. Bajé.

Estaba súper caliente. Como hubiera querido que me metiera la verga. Mi pepa lo pedía a gritos.

Caminé entre la gente totalmente ida. Trataba de encontrar la salida y di varias vueltas, perdida. Hablaba en voz alta: ¡no mames, qué rico, qué ricoooo, quéééé rico!!!!!

¿Habrán llegado los pasajeros tarde a su destino porque el metro se les paró?

Bueno, siempre estaba la excusa del cambio de horario.

¿Con quién estás cogiendo?

Por Congelada de Uva | Comentarios (15) | Publicado en Sexo en Marzo 31, 2008 a las 06:18 PM

Una "compañera" de trabajo tiene su escritorio al lado del mío y cada vez que me habla alguno de mis galanes, la metiche escucha con atención. Al terminar, siempre me pregunta: "¡¿Era tu nooooovio?!", y me caga los huevos que no tengo. Los nombres de los galanes cambian, van, vienen, y aunque es obvio que no son mis "novios", ella insiste en preguntar. Ya le arme una listita para que deje de chingar la marrana.

"Mira Nena, ahí está la descripción de los que me hablan por teléfono":
Galán: compañero en turno, más o menos formal, y con el que estás saliendo (y entrando) casi diario.
Entusiasta: está casado, pero te es fiel a ti, (jajaja), te demanda como solterito. A veces suelta el varo para tenerte contenta. Generalmente es mayor que tú. Rucón: cogelón asertivo.
Free: libres los dos, sin compromiso para parchar cada uno, según tentacionexxx. Igual nada más lo conoces, cogen y no se vuelven a ver.
Formal: lo conoce tu familia y la hace de novio estable. Sientes que estás enamorada pero no por eso desperdicias una buena oportunidad free.
Amigos: cuando están juntos se les dispara la hormona y un rapidín, como sea se agradece.
Tu onda: al margen de todos. Sólo él y tú saben su rollo, nada público.
Blind date (cita a ciegas): alguien te lo presenta y supone que te gustará, y te enamorarás al instante y ¡Oh, decepción!
Programado: los padres se conocen de años y desde niños se han metido mano y siguen haciéndolo.
Clandestino: se ven a escondidas de las parejas formales de cada uno.
Coleccionista: tiene un chingo de parejas y lo aceptas sin pedo. Después de coger, te da consejos de los problemas con tus relaciones amorosas-sexuales.
Anticipado: anticipa cualquier cosa antes que a ti y se viene antes de que llegues al orgasmo.
Ausente: es tu novio, pero nunca lo ves.
Room mate: compañero de cuarto. Cogen cuando se encuentran una cama cerca.
Hombre de las nieves: nunca se le para. ¡frííííííío frííííííío!
"Llamas a mí": ¡calieeeeeente, no se apaga con nada! Cogen en donde sea, a la hora que sea y como sea.
Milusos: tanto te destapa la cañería del baño como la tuya y al mismo tiempo.
Confitero: te late porque te dice pastelito, bombón, caramelito,...
El arracada: siempre lo traes colgando.
El guarro: ojalá quisiera hacer cochinadas contigo, pero no. Literalmente es un guarro: no se baña, se tira pedos olorosos frente a ti, eructa, se le escurre la comida de la boca, le apesta el hocico y los pies.
Celulítico: no para de hablarte por el celular, y cuando está contigo, no para de hablar por el celular.
Osito de peluche: aunque no coges del todo bien, ni te cae tan chido, nomás recuestas la cabecita en él y a jetearrrrr.
Pastelero: lo único que le interesa es tu bizcocho.
Ojete: te encanta, estás hiperenamorada, pero el cabrón es un culero contigo, pero ahí sigues de pendeja, ¡ni pex!
Peor es nada: cuando ves que ya es viernes entrada la noche y sin plan, nada mejor que echarle una llamadita: "¡Hola, mi amooor, cómo te he extrañado!"
El playero: Al vaivén de las olas del mar y la pacheca. ¡Amor de verano!
Delfín: el del fin de semana.
El del antro: con unas chelas y el bailongo...
El fajecín: te quiere coger. A ti no te late del todo pero le das chance sólo de un fajecín. Sin metértela.
Mil máscaras: no los conoces personalmente, chateando son seductores, te los imaginas guapérrimos, pero estás segura de que es horrible y que la foto es de una revista. Mejor sigues chateando para masturbarte.
Cyber: similar al anterior. Sexo binario. Siempre postergando el encuentro físico.
El de pensarse: vive hasta Lomas del Culo, leeejíííísimos. Prefieres recordarlo.
El de tu amiga: ni qué decir... SELO. ¡Uy!
El mejor amigo de tu novio: bueno, son amigos y pueden compartirlo todo. ¿No?
El detalle: lo quieres, sí. Te gusta, sí; te besa rico, sí; es espléndido, sí; es comprensivo, sí; es celoso, no, pero... tiene un detallito de pene.
Victoria: cogen bien rico, pero es una victoria que se venga.
El primo: ¿Quién no se enamora del primo? Al primo se lo arrimo.
Chambón: sólo en horas de la chamba.
El vecino: te vas enamorando de verlo diario, se saludan, y ya hasta te arreglas para salir a la tienda. Igual cada quien tiene sus noviazgos, pero de repente un buen día en las escaleras, en el elevador, el los jardines, en los columpios...fua!
El de primaria: el de secundaria, el de la prepa, el de la carrera, el de la maestría, del doctorado, el maestro... de obras.
Lanudo: el "toma pa' que te compres algo" Igual y no coges rico pero E$o e$ lo de meno$$$.
El asistente: ¡Métemela! ¡Sácamela! ¡Chúpamela! ¡Más rápido! ¡Vente mañana!
Lalito: Son varios. No se conocen entre sí. A todos los llamas así para no confundirlos te ahorras pedos y suena como cariñoso.
Compartido: cero celos. Puedes coger indistintamente con uno u otro o darle a la vertiente del monton shot (todos a la vez).
El "todos ponen": él te late, su novia te late, tú le lates a ella y a él le lates y a todos nos late la panocha y la verga.
Manita sudada: besitos y caricias, pero nada más. ¡¿Te cae?!
De temporada: en invierno..., verano, otoño y primavera. ¡Soy toootáááálmente cogelona!
Cometa: aparece, ¡uy!, muy de vez en cuando, pero cuando aparece, ¡guau!, deja su estela años luz.
El paro: a mis papis les cae de pelos. Me dejan salir con él a todas partes: "es muy atento, es un pan, te sacaste la lotería, qué un buen chico, te puedes quedar a dormir con él." Lo que no saben es que es gay, te hace el paro, y una vez fuera de tu casa se lo regresas a Martín, su chavo, y te lanzas a la aventura. "Hasta la próxima, Gabo".
El pan: ¿A qué horas sales al pan, papi?
Bicicleta: te da, le dan, se dan, nos damos, os dais...
Andrés: vive con él un mes y sabrás quién chingados es.
El invisible: por ahí debe de andar.
Bebé: el incapaz, necesitado de mami. Y a ti que te encanta apapacharlo mmm... my baby, mua, mua, mua. "Necesito dinero, mami...y calzones nuevos, estos ya están muuuy cagados."
El Cover: la primera cogida fue poca madre, la segunda, del asco.
Expectativo: nunca me pela, pero sigo haciendo mi mejor esfuerzo. Siempre la cago.
El del primer beso: ¿Quién lo va a olvidar?
Inolvidable: El del primer palenque: buuuu, no eran aquellos fuegos pirotécnicos que esperábamos, buuuuu.
Circular: se amaron, se dejaron, va de nuez, no pinta nada mal y truenan y va de nuez, pinta bien...
Guerrero: todas las estrategias al servicio del atrape del susodicho, ¡A la carga, mis valientes!
Creyente: el pendejo cree que checándote vía fon, vía Internet, vía cámara oculta, vía detective; vas a cortar con alguno de los que componen tu inmensa lista de parcheo.
El sapo: re feo. Siempre esperas que al besarlo se transforme en el príncipe azul.
El príncipe azul: nunca llega, pero siempre lo esperas.
Vistoso: sólo lo sacas a pasear para adornarte porque es tipazo, pero no lo soportas.
Amnésico o "yo no me llamo Javier": Es más, yo a ti ni te conozco, baby.
Desfasado: o puede ser tu abuelo o tu bebé. Muy tus preferencias.
El insoportable: Nadie lo soporta. Ni tus cuates ni tu familia ni la gente que conocen ni los de tu trabajo, o sea, nadie, excepto tú.
El frijol: ps, sí, stá re pinche federal, feo como la chingada, pero así lo quieres. Hasta guapo lo ves cuando están solos, pero ¡ay, wey! Cuando encuentras a alguien conocido, ni lo presentas. Como que ni va contigo
Fugitivo: Queda y no llega. Queda y no te habla. Queda y se le olvida. Queda y no cumple. Queda y no se le para. Queda...TE mejor sola.
Por favorcito: pues bueno, es bien amable y un parchís a cambio de los favorcitos que te hace, ps... vale el pene.
Incompatible: son incompatibles en todo, menos en planchar... y no hablo de ropa.
El papá de mi hijo: ya no viven juntos, estuvo chido tener tu chilpayate con él, se ven para lo que incumbe al retoño. Buenas las tengas y mejor las pases.
El cenicero: "donde hubo fuego cenizas quedan".
El novio de mi hija: Preparando al yerno para que haga feliz a m'ija.
El amigo de m'ijo: ¡ash, qué chamacos estos! La adolescencia. Siguen siendo unos niños, pero... ¡con una vergota!
Confidente: le llegas en buen plan a platicar de los pedos que tienes con tu pareja y entre consuelos y consuelos pos mejor vámonos consolando.
Edipo: jamás harás nada tan bien "como mi mami".
El gen: ¡A mejorar la raza, chingá!
Veleta: somos novios, pero no somos.
Ceremonioso: galán al que sólo llevas a bodas, cumpleaños, bautizos, quince años, etcétera.
Zacatón: la saca en el momento en que te vas a venir.
El Cojín: el tipo que se aparece cautivadoramente. Te prende la hormona. Te late (la pepa) para coger y sin nombres ni identificaciones preparatorias, te metes unos revolcones de lujo. ¡Ufff! Nunca más lo vuelves a ver, y ni te interesa.
¡Ya fue!
Aleatorio: Nada formal, pero en cuanto se acuerdan quedan y se dan con todo. Hasta la próxima.

Fieles aliados del cojín, si tienen de algún otro tipo de rejunte, ahí lo anexan a la lista.

Cómo El Cine Cambió Mi Vida

Por Congelada de Uva | Comentarios (6) | Publicado en Cine en Marzo 26, 2008 a las 10:59 PM

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FUNCIÓN DE LAS 10
Congelada de Uva
CLASIFICACIÓN : SOLO PARA ADULTOS


De adolescente fui a ver muchas veces, para masturbarme, Jesucristo Superestrella. Soñaba con Ted Neeley. Cada vez me sentaba más cerca de la pantalla. No ponía ningún interés en la trama. Esperaba ansiosa las escenas donde Ted aparecía en close up. Levantaba un poco mis nalguitas queriendo emplastarme en la pantalla para fundirnos en un sólo ser. Semi lampiño. Su incipiente barba rubia, su nariz ligeramente aguileña y sus ojos tristes hacían que me excitara. Me enamoré.

Lo mismo me pasó con Romeo y Julieta de Zeffirelli. Olivia Hussey - Julieta - se metió pasionalmente en mis entrañas. Sus asombrosos verdes ojos de inocencia, su cutis tan blanco, la cálida sonrisa traviesa, ese par de senos pequeños que se asomaban por su escote. Sentía que su pelo largo, lacio, negro, me recorría todo el cuerpo. ¡Cuánto la deseaba!

Con esas dos películas aprendí a masturbarme sin movimientos, ni ruido; apretando únicamente los músculos de la vagina.

Ya más grandecita, con Portero de Noche comprobé que el masoquismo es uno de los ingredientes que más encienden mis deseos carnales. El vuelco de placer en el estómago cuando el vidrio del frasco de mermelada se clava en el pie descalzo... Vuelvo a experimentarlo cuando en La Isla de Kim Ki Duck, ella se clava los anzuelos en la vagina, y en la paliza que Walter le acomoda a Erika antes de cogérsela en La Pianista de Michael Haneke. La legendaria Venus in Furs me hizo asomar asimismo, mi natural sadismo de dominatrix.

Obvia decirlo para quien sabe de mis desvíos sexuales: Saló de Pasolini, Crash de Cronenberg y El Imperio de los sentidos de Oshima. En esta última, la escena en que el actor Tatsuya Fuji le mete un huevo duro en la pepa y se lo come, me parece más potente aún, que cuando la actriz Eiko Matsuda lo ahorca y le corta la verga.
De varias pelis del director español Bigas Luna, he salido corriendo a hablarle a cuanto galán, para irnos a coger. Sí me pone muy cachonda.

Prácticamente todo el cine de Svankmajer- LittleOtik -, Kim Ki Duk - Bad Guy- y Takashi Miike - Gozu o Ichi the killer, son excelsas. La frase que sale de mi boca cada vez que termino de ver sus películas es: ¡A huevo!

De niña, Bambi y Dumbo, del perverso Disney, me hicieron nihilista- existencialista.
Llantos imparables de angustia y dolor me los han provocado Sonata de Otoño de Bergman y Sorgo Rojo de Zhang Yimou. En la primera, la relación con mi madre representada tan claramente en Sonata de Otoño me dejó en shock, fuera de control. Jadeaba, me ahogaba, por momentos callaba pero una gran tristeza me invadía reanudando mi sofocante llanto. Fueron horas.

Cuando terminó Sorgo Rojo quise salir corriendo del cine. No soportaba los comentarios de la gente. Me abrí paso golpeando y las lágrimas se me salían a chorros. Me había conmovido por la perfecta combinación entre crudeza y sutileza. Las tomas minimales que representan los pequeños grandes sentimientos profundos de la vida cotidiana. Al alejarme del cine, encontré una calle oscura y vacía. Me recargué contra una pared y lloré y lloré fuerte. Alguien pasó y me ofreció ayudarme. ¿Cómo explicarle que lloraba de tal modo sólo por una película?

Dos películas que me dejaron "flipando" hard pedo, fueron Pink Floyd The Wall de Parker y La Posesión de Zulawski. Se te meten en la psique y andas resbalando a la locura.

Una cagadísima de humor negro: la primera de Los Cowboys de Leningrado. Clásico que la gente te voltea a ver, sin entender de qué chingados te ríes.
Los orientales están en otro trip. Échenle un ojo al cine Cyberpunk japonés: Pinocchio, raíz cuadrada de 964.

Una peli oriental porno que vi hace poco fue la de una chica "lolita": Yui. Lo interesante fue ver a esta joven que visten de niña, realizando las escenas de sexo sin aullar, ni venirse estrepitosamente, como se acostumbra actuar en la mayoría de las pelis porno.
Pues sí, estos son algunas películas que me ha marcado para toda la vida.
Y si no las han visto: ¡Ahí se las ven!